viernes, 16 de julio de 2010

¡Opata ko la mundo...!


Las voces de alarma no se hicieron esperar. Apenas se supo que el Senado argentino había aprobado la Ley que avala el matrimonio entre homosexuales, tras una maratónica sesión de más de 14 horas, en algunos medios locales se escucharon verdaderos gritos de temor: ¡Dios mío, a dónde llegamos…! ¡Qué perversión! ¿Qué les vamos a decir a nuestros hijos? ¡Estamos como en la época de Sodoma y Gomorra! ¡Opáta ko la mundo…!
Son voces nacidas ante el miedo a lo nuevo. Para un importante sector de la población, formada con los rigores de una cultura tradicional y conservadora, es la sensación de la estantería que se tambalea con todo lo que parecía tan seguro, tan firme, tan cuadrado… ¿Cuánto tardarán en copiar aquí el “mal ejemplo” argentino? ¿Qué va a pasar con el modelo de familia que nos inculcaron?
Cuesta abrirse a lo diferente cuando uno se ha pasado la vida cerrando los ojos a otras caras de la realidad, buscando convencerse de que quienes tienen una orientación sexual distinta son personas anormales, enfermas o inmorales, y no pueden gozar de los mismos derechos que las personas consideradas “normales”. ¿Formar pareja, casarse, compartir bienes, tener proyectos de vida en común…? ¡Ni soñarlo!
Pero he aquí que un buen día uno se despierta y descubre que el mundo ha evolucionado. Y que quizás es uno el que se ha quedado atrás, y le cuesta reconocer que hay avances cívicos que vienen de la mano con la madurez de la humanidad. ¿Acaso los reclamos de libertad para los esclavos o el derecho al voto para las mujeres, en su momento no parecieron también una locura? Ahora los vemos en el tiempo como derechos tan lógicos y naturales.
La Argentina hoy da el ejemplo, como primera Nación latinoamericana en poner fin a una larga y oprobiosa discriminación contra los homosexuales, tras un largo y enriquecedor debate, en que se han oído todas las posturas y se han permitido todas las manifestaciones. Tarde o temprano, en el Paraguay vamos a tener que profundizar este mismo debate a nivel institucional, y sería bueno que tengamos más argumentos que los puramente fundamentalistas o religiosos. Que primen el respeto y la convivencia civilizada, la tolerancia y la inclusión. Crezcamos, maduremos, aprendamos.
¿Qué les vamos a decir a nuestros hijos? Digámosles la verdad: que el mundo no se va a acabar porque los homosexuales pueden contraer matrimonio legalmente. Por el contrario, es un mundo que se está volviendo más igualitario, y ellos tendrán la suerte de vivir en él, con mucho menos discriminación.

9 comentarios:

  1. Excelente artículo! Gracias Andrés por tus palabras! Saludos de parte de todo el equipo de SOMOSGAY!

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  2. Muy bueno el articulo, Gracias por expresarlo de esta manera.

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  3. gracias por el articulo, da esperanza para continuar con la ilusión de tener un Paraguay mejor y mas igualitario para todas y todos. Unión e Igualdad, verdad?

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  4. Jajajajajaja de periodista no tenes nada. No investigas filosoficamente hablando del tema para dar una opinión sensata. Sos de lo que dice solamente que: "Que tiene de malo lo nuevo". Cuando un pedófilo agarre a tu hija diré yo: Discriminación si le denuncias! Andaaaaa

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  5. Ahora veremos si publicas mi comentario. Sos un chanta. Me da igual, que lo sepas vos que sos de cuarta ya me basta. Tipos como vos dan mucho que desear en el peeriodismo. Se volvió moda defender la mayoría, haber si alguien tiene huevos para decir NO A LA LEGALIZACION HOMOSEXUAL.

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  6. Claro que publico tu comentario, mi estimado anónimo. A diferencia tuya, respeto y valoro las opiniones diferentes, y trato de expresar las mías sin necesidad caer en insultos o descalificaciones. La otra diferencia es que no me escudo en el anonimato. Y no entiendo que tienen que ver el pedófilo y mi hija en esta cuestion.

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  7. La ignorancia, y la falta de interés por el otro acarrea actitudes y comentarios como estos, es lamentable que la gente siga pensando como hace 40 años o más, pero la lucha continua y continuará, no se si veremos estos avances en materia de leyes equitativas para todos,pero se seguirá trabajando, "HASTA LA VICTORIA SIEMPRE".

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  8. Señores, se debería habilitar en el planeta, un país en donde puedan vivir los homosexuales en forma libre y que ellos mismos creen sus legislaciones y normas. Nuestra sociedad está suficientemente castigada como para legalizar lo que está mal bajo todo punto de vista. Por ejemplo si una pareja de homosexuales masculinos adoptan una nenita para su hija, ella será influenciada erroneamente sin nombrar traumas, y qué le van a decir en la escuela?? tu mamá es hombre y se van a burlar, vamos a entrar en un cancer de generaciones!!! piensen muchachos

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  9. LA HOMOSEXUALIDAD NO RESPONDE AL GENERO POR LO QUE SE LOS PUEDE CLASIFICAR COMO "DES GENERADO" Y POR CONSECUENCIA NO PUEDEN CREAR UNA SIGUIENTE GENERACION Y POR ENDE ES UNA AMENAZA A LA INSTITUCION MAS ANTIGUA DE LA HUMANIDAD ....LA FAMILIA.... Y A LA RAZA HUMANA PUES LA TENDENCIA SERIA LA EXTINCION DE LA MISMA. IMAGINATE QUE TODOS FUERAMOS HOMOSEXULES....A MENOS QUE SE PUDIERA PARIR POR UN TRASERO....ESTAMOS CONDENANDO LA HUMANIDAD A LA EXTINCION.

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